Santiago Capobianco
Desvíos en los precios de mercado explicados por desvíos en la tasa de plusvalor.
También, otros autores describieron como la subsunción formal y real del
trabajo en el capital puede crear y recrear constantemente la expulsión y
atracción de la fuerza de trabajo (Capobianco, 2023, pp. 18-28). Este movi-
miento no presupone, al menos inmediatamente, la anulación de los atri-
butos específicos de cada fuerza de trabajo, en favor de la prevalencia de
ciertos atributos universales13. Más bien, resalta el carácter fluido (no deter-
minado) del producto de valor, en las vísperas de la realización del proceso
de trabajo14. ¿Qué significaría, para la determinación de los precios de mer-
cado, el carácter fluido del producto de valor?
El capital individual organiza el proceso de trabajo, disponiendo los ele-
mentos de tal manera que expriman el máximo de plustrabajo15. Pero, en el
camino, choca con los intereses personales de las trabajadoras y los traba-
jadores. Son ellos quienes finalmente cargan con la realización del proceso
de trabajo16. Su única razón para estar allí, en el nivel más elevado de abs-
tracción, es el salario17. Dada la retribución pactada, las condiciones (prepa-
radas por el capital) pueden parecerles demasiado gravosas. Entonces, la
indiferencia con respecto al contenido concreto del trabajo “(…) sale a nues-
tro encuentro de manera activa (…) es ella la que se forja en el proceso de
producción.” (Marx, 2015, p. 23, énfasis original). El despliegue de trabajo vivo
se resiente, su intensidad disminuye o requiere de un control exacerbado. En
el límite, la fuerza de trabajo puede hacer uso de su único grado de libertad:
la posibilidad de elegir otro patrón.
A nivel individual, cada trabajadora o trabajador, de tanto en tanto, decide
cambiar de capitalista, migrar de rama o de espacio geográfico. Pero la histo-
ria no termina aquí. Otro capital lo está esperando en cualquiera que sea su
destino. Un capital que también dispondrá de las condiciones del proceso de
trabajo con idénticas intenciones. La negociación, que ocurre en la esfera de
la producción, se renueva. Así, cada capital individual se ve impedido de sos-
tener condiciones de explotación extraordinarias de forma indefinida. A nivel
agregado, el obrero colectivo (la clase obrera) compara constantemente los
despliegues de trabajo vivo que realiza en cada proceso productivo, con res-
pecto al trabajo concreto contenido en sus medios de vida. Al mismo tiempo,
sus preferencias particulares los ponderan y reducen a trabajo homogéneo.
Como resultado del choque de estas dos fuerzas opuestas se produce una
tendencia a la igualación de las tasas de plusvalor. En este marco, el valor no
es otra cosa que el centro de gravitación del trabajo homogéneo desplegado,
correspondiente a la tasa media de plusvalor18. Como fenómeno, ocurre ex-
clusivamente en la esfera de la producción y, considerado de manera aislada,
no tienen nada que ver con la esfera del intercambio o el valor de cambio19.
Por último, los diferenciales salariales realizados entre actividades, dadas las
canastas de consumo para cada tipo de fuerza de trabajo, son un subproduc-
to de la operación de dicha tendencia20.
13- Para una exposición de la tesis de la descalificación del trabajo y la equivalencia in-
mediata entre los distintos trabajos concretos, véase Itoh (1987, pp. 47-50). Por otra parte,
Starosta (2011) realiza una comparación entre las exposiciones de Marx en El Capital y los
Grundrisse, sobre los efectos de la maquinaria y la automatización (subsunción real) en
la subjetividad y las capacidades de la fuerza de trabajo. Allí también puede verse como
la descalificación del trabajador en un proceso de trabajo se contrapone a la necesidad
de trabajadores calificados en el proceso de trabajo que diseña y construye el capital
constante.
Ahora retomemos la cita de Marx presentada en la Introducción. Estamos
frente a un sector que, ante la abundante disponibilidad de fuerza de trabajo,
puede imponer peores condiciones de contratación. Esto es, paga un salario
menor al necesario para adquirir la canasta de consumo que dicha fuerza de
14- “Considerado desde el punto de vista del intercambio, el obrero es lo que el capita-
lista recibe de él en el proceso de trabajo (…)” (Marx, 2015, p. 11); “(…) la capacidad viva de
trabajo, que genera valor y que, como elemento que produce valores puede ser mayor o
menor, puede representarse como magnitud variable y en general, en todas las circuns-
tancias, no entra como factor en el proceso de producción si no es como magnitud fluida,
en devenir (…)” (Marx, 2015, p. 13, énfasis original).
15- “Los medios de producción aparecen ya únicamente como succionadores del mayor
cuánto posible de trabajo vivo.” (Marx, 2015, p. 17, énfasis original).
16- “Es el gasto de su fuerza vital, la realización de sus capacidades productivas, su mo-
vimiento, no el del capitalista.” (Marx, 2015, p. 11).
18- Nótese que, tanto la tasa media de plusvalor como el vector de tasas efectivas, de-
terminan ambas un vector de valores-trabajo distinto. Los valores-trabajo realizados,
entonces, no tienen nada que ver con la realización (venta) de las mercancías, sino
con el despliegue real de una cierta cantidad de trabajo en el proceso de producción.
19- Esta afirmación es fuerte y puede malinterpretarse fácilmente. Luego de su des-
pliegue en el proceso productivo, el valor arrojará sus determinaciones en la esfera de
la circulación.
20- El valor de la fuerza de trabajo, medida para una tasa de plusvalor uniforme, no
tiene ninguna relación inmediata con el salario efectivamente pagado. Los valo-
res-trabajo realizados, por su parte, podrían verse afectados por movimientos salaria-
les. Aquí se abre una puerta para la interacción dinámica entre la tasa de plusvalor y
los salarios “promedio” de toda la economía.
17- “Como en el caso de los asalariados el objetivo único del trabajo es el salario, el
dinero, (…) aquellos son plenamente indiferentes respecto al contenido de su trabajo y
por tanto al tipo particular de su actividad (…)” (Marx, 2015, p. 71, énfasis original).
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